Paradiso nace en mayo de 1993 como iniciativa de un grupo de estudiantes de la Universidad de La Laguna, con una propuesta que contribuyera a crear un espacio intelectual para la publicación de poemas, narraciones y ensayos. Su nombre invoca al cubano Lezama Lima y su obra cumbre, Paradiso. Seguidores de la revista Syntaxis, que dejó de publicarse por las mismas fechas en que aparece Paradiso, sus integrantes buscaban tener presentes los principios estéticos de la modernidad, conjugar lo visual y lo verbal, atender a esa «literatura de las excepciones» frente a todo clasicismo obtuso o considerar la traducción de textos extranjeros para que la cultura dialogue consigo misma.
Fue dirigida por Rafael-José Díaz, mientras Alejandro Krawietz fue secretario de redacción. El comité de dirección estaba formado por Lorenzo Gorrín, Francisco-Javier Hernández Adrián, Francisco León, Goretti Ramírez y Víctor Ruiz. También Melchor López, sin formar parte de este comité, tuvo una relación muy estrecha con la revista. Contó con el asesoramiento de Alberto Giordano, Nilo Palenzuela, Andrés Sánchez Robayna y Bernd Dietz.